- Este artículo es sobre el personaje jugable. Para obtener información sobre la deidad actual, véase Barbatos.
Venti es un personaje jugable en Genshin Impact.
Es un bardo de espíritu libre y amante del vino en Mondstadt y el actual recipiente mortal de Barbatos, el Arconte Anemo.
Llegó por primera vez en la Versión 1.0 en el gachapón "Oda del cáliz".
Perfil[]
Un bardo misterioso al que le gusta recitar tanto viejos poemas como nuevas canciones de moda. Le encantan las manzanas, el vino y los ambientes animados, odia el queso y es alérgico a los gatos.
Puede manifestarse en forma de plumas y viento, seguramente debido a su obsesión por los objetos ligeros y voladores.
Apariencia[]
Venti tiene piel clara, rasgos parecidos a los de personajes femeninos del juego, ojos color aguamarina y complexión delgada. Tiene el cabello azul oscuro que bordea el negro, con un fleco ligeramente desordenado que cae en su frente, tiene trenzas gemelas cortas que se desvanecen en un color agua que brilla en cian brillante cuando lanza magia. Viste una blusa blanca con volantes con una sección media de cuero similar a un corsé, junto con pantalones cortos verde azulado con bordados dorados y una capa verde azulado a juego unida por un lazo azul profundo y dorado. Venti también usa medias blancas con 3 formas de diamantes dorados a lo largo de cada pierna y un sombrero parecido a una boina con una Cecilia, que es su flor favorita.
La "Visión" en su cadera se comporta igual que el resto de Visiones de otros personajes; sin embargo, en realidad, es sólo una bola de cristal que lleva consigo para evitar sospechas de sus poderes elementales. También se puede ver su Visión convertirse en "Der Frühling", una lira de madera con Cecilias y cuerdas azules imbuidas del poder de Anemo.
Su forma sigue la apariencia del bardo sin nombre, un amigo que murió en la rebelión para liberar Mondstadt del gobierno de Decarabian hace 2,600 años. Además de usar esta forma como un ciudadano ordinario, también la usa cuando aparece como un Arconte, como se ve en sus Estatuas de los Siete, la Estatua del Arconte Anemo frente a la Catedral de Favonius y en el manga.
Personalidad[]
Venti tiene una actitud bastante traviesa y le gustan las rimas en sus discursos, pero si le dicen que se detenga, se detendrá inmediatamente. Él ve un cierto valor en la música hasta el punto en que nombra su lira, diciendo que "todo ser merece un nombre para ser invocado y tejido en una canción". También es bastante audaz, mostrado muchas veces tanto en el manga como en el juego, sin temer insultar o ignorar a los supuestamente poderosos.
Venti disfruta deambular por Mondstadt tocando canciones para su gente, la mayoría de los cuales desconocen su verdadera identidad como el Arconte Anemo. Es muy querido por su talento musical, habiendo ganado tres veces el título de "El bardo más popular de Mondstadt". Venti también es un ávido bebedor de bebidas alcohólicas, como el Vino de Diente de León y tiene una alta tolerancia al alcohol. También está bien con la sidra de manzana. Sin embargo, para su desdén, la forma que adopta hace que la mayoría de los bartenders lo vean como un menor de edad, pero él evita esto diciéndole a la gente que le traigan bebidas a cambio de sus actuaciones. Por razones desconocidas, es mortalmente alérgico a los gatos y no actuará a menos que esté seguro de que no haya ninguno cerca.
También disfruta de las manzanas, considerándolas el fruto de los dioses, y en broma afirma que se negaría a ir a Celestia incluso si lo invitaran porque sus manzanas son insípidas y el agua fétida, lo que haría mala sidra. No le gusta el queso derretido, afirmando que es un desastre maloliente, pegajoso y viscoso.
A pesar de su personalidad ingenua como Venti, el propio Arconte Anemo lo nombra como una parte totalmente diferente de el mismo: "¡Eso es todo por las advertencias del Arconte Anemo! ¡Regreso al tiempo de Venti!". Cuando Venti asume su personalidad como el Arconte del Viento, habla sabia y bastante filosóficamente, guiando al Viajero, como guió a Mondstadt en sus inicios.
Historia[]
Detalles del personaje
Le gustan las manzanas y los ambientes vívidos, pero odia el queso y cualquier cosa que sea pegajosa.
Al canalizar el elemento Anemo, suele hacerlo con formas de plumas estiradas, simplemente porque le gustan las cosas que parecen ligeras.Historia del personaje 1
No obstante, como físicamente parece menor de edad, nunca podía comprar alcohol.
La primera vez que lo rechazaron, murmuró algo así: "No había tales reglas la última vez que estuve aquí...". Cuando se dio cuenta de que esa regla se aplicaba a todas las tabernas de la ciudad, se le ocurrió algo... Desarrolló la habilidad de beber en el trabajo, es decir, mientras actuaba. Instaba a su audiencia a comprarle una bebida si le gustaban sus actuaciones en lugar de darle Moras.
Esta habilidad única lo hizo bastante popular en Mondstadt.
Sin embargo, no podía evitar estornudar si un gato se le acercaba...
Si, por casualidad, estuviera sosteniendo una taza con los dientes en ese momento... Bueno, no hace falta decir el desastre que causaría.
Por lo tanto, Venti siempre elige lugares lejos de los gatos cuando actúa.
Aun así, los gatos callejeros lo adoran.Historia del personaje 2
Durante los últimos meses, los viajeros que descansaban junto a este árbol a veces escuchaban a un joven cantando las historias de Barbatos, el Arconte Anemo.
A diferencia de la mayoría de las deidades que gobiernan los reinos vecinos, Barbatos ha abandonado Mondstadt desde hace mucho tiempo. Lo que queda de él es solo una cara irreconocible en la Estatua de Los Siete. Afortunadamente, sus obras pasadas aún permanecen en libros y epopeyas, cantadas y transmitidas por los bardos.
Lo que Venti canta sobre Barbatos son algunas travesuras y aventuras extrañas, como cuando robó el cetro de la Arconte Cryo y lo sustituyó con el garrote de un Hilichurl.
Sin embargo, los que veneran a Barbatos no están contentos con tales blasfemias. Cuando se enfrenta a sus acusaciones, Venti siempre muestra una pizca de culpa al responder:
"¿Cómo sabes que eso no es verdad?".
Así es; ni las monjas más devotas sabrían lo que realmente ocurrió con Barbatos hace milenios. Solo Venti sabe que lo que canta bajo esa misteriosa sonrisa...
realmente es inventado.
Bueno, en realidad, la culpa es del alcohol.Historia del personaje 3
En aquellos días, la ciudad llamada "Mondstadt" estaba rodeada por todos lados por unos vientos que eran impenetrables incluso para las aves. El aullido incesante del viento molió la tierra y la roca de ese lugar y lo convirtió en polvo fino.
El Señor del Viento que vivía en su alta torre era Decarabian, el Dios de la Tempestad. Miraba desde lo alto a sus súbditos, que se inclinaban ante él en medio del viento incesante y, creyéndolos sumisos, se sentía complacido.
En aquellos días, Venti no era más que un soplo de los mil vientos que rugían por las tierras del norte.
Quien posteriormente sería conocido como "Barbatos" no era más que un pequeño espíritu elemental, sin una pizca de dignidad divina, una brisa que traía pequeños cambios en el mejor de los casos, o pequeñas semillas de esperanza.
En la Mondstadt de antaño, Venti conoció a un joven que sabía tocar la lira y anhelaba escribir el poema más grande de todos.
"Deseo ver a los pájaros volar",
dijo el joven, que nunca había visto el cielo azul, las águilas o la hierba verde, con una voz casi completamente ahogada por el viento.
"Amigo, ¿por qué no me acompañas?".Historia del personaje 4
Entonces, estalló en Mondstadt la guerra por la libertad.
Con la pluma escondida en el bolsillo de su pecho, Venti observó la caída del excéntrico gobernante en medio de la revuelta junto con su amigo.
El tirano creía que había dado a sus súbditos una ciudad libre del frío, y creía que la gente lo había amado como él la amaba a ella.
Sin embargo, a pesar de la victoria, Venti nunca pudo darle esa pluma al muchacho, pues este había caído en la batalla al luchar por la poesía, los cielos y los pájaros, así como por las personas que, como él, habían vivido dentro del muro de tormentas.
Con el desmoronamiento del trono divino, nació un nuevo dios. Barbatos, el Arconte Anemo, sintió que el poder fluía por sus manos.
La forma en que usó por primera vez ese poder fue para remodelar su propio cuerpo con el aspecto de ese muchacho.
Lo hizo porque solo con una forma humana podría tocar la lira tan anhelada por el joven.
Al tocar sus cuerdas, creó un viento divino que derritió el hielo y la nieve y partió las montañas.
Así, hizo que Mondstadt se convirtiera en una ciudad libre, una nación sin rey.
Creía que en el futuro se convertiría en un lugar mejor.
"Seguramente, él también habría querido vivir en un lugar como este".
De este modo, comenzó una nueva era para Mondstadt.Historia del personaje 5
Ahora, te cantaré una canción de alabanza a la belleza:
Gracias, Viento del Oeste
Por acariciar las flores de la florida primavera.
Pinzones, patos, conejos y jabalíes
El renacimiento de Mondstadt les permite prosperar.
En verano, el león camina por las llanuras
No hay más palabras de alabanza que las de esta canción.
El sudor en la frente hace que el vino se enfríe
Y su melena como el sol calienta el ambiente.
Las bocas de las montañas y las gargantas mienten como caprichosos borrachos
Pero al Viento del Este no le importa, pues él no camina, ¡sino que vuela!
Vuela a la altura de los árboles frutales
Y con sus alas recoge las cosechas.
El Viento del Norte duerme en el silencioso bosque
Mientras por él pasan los lobos.
Mas nadie los ha visto, pues el viento sabe que al hombre no le interesa el invierno
Y el Arconte Anemo sabe que su sueño será un cálido ensueño.
Igual que el paso del tiempo, el viento nunca se detendrá. El mérito de esta obra fue mío, por supuesto
Ya que, sin los bardos, ¿quién difundiría las leyendas?"Donde el viento no sopla"
Barbatos no quería convertirse en un tirano, por lo que huyó, mientras que aquellos a los que bendijo con la libertad acabaron siendo los tiranos.
La aristocracia gobernó Mondstadt con crueldad, esclavizó a la gente e ignoró los gritos de los oprimidos.
Pasados aquellos 1600 años, el Arconte Anemo regresó a la Capital de la Libertad, donde escuchó los gritos de desesperación de la esclava Vennessa, con quien instigó la revuelta que derrocó a la aristocracia.
Al menos, esa es la historia oficial de Mondstadt.
Sin embargo, hay un inciso que hacer al respecto: quien unió a toda Mondstadt para rebelarse fue la heroína Vennessa, pero lo que hizo que muchos de los soldados decidieran cambiarse a su bando fue una "traición contra el viento".
Se descubrió que se había firmado secretamente un tratado que traicionaba a toda la ciudad. La aristocracia había abandonado el viento y le había vendido Mondstadt al Arconte Geo de la nación vecina.
Al final del tratado, estaba grabada una insignia que nadie salvo la deidad que la creó podía imitar: el nombre de "Rex Lapis".
Los soldados que oprimieron a los esclavos se estremecieron al saber que ellos también iban a convertirse en esclavos en una tierra extranjera.
Las noticias del conflicto se extendieron como un gran incendio que consumía a la aristocracia. Fue muchos años después cuando los historiadores descubrieron que este tratado era falso.
Al parecer, Venti practicaba a veces el arte de la falsificación para gastarle bromas al Arconte Geo, pero nunca logró engañar al Patrón de la riqueza y los contratos. Sus habilidades nunca fueron de utilidad hasta varios cientos de años más tarde.
Qué feliz coincidencia.Visión
Sin embargo, Barbatos amaba el mundo mortal y quería deambular por Mondstadt más libremente como "Venti", por lo que creó un adorno de vidrio muy parecido a las Visiones que usaban los elegidos por los dioses.
La imitación no tiene habilidades especiales, ni Venti depende de ella para canalizar su poder elemental.
Sin embargo, dado que Venti no lleva consigo a Der Himmel, la Lira Sagrada, y como era demasiado perezoso para cargar con una lira normal, le dio a su Visión falsa la capacidad de convertirse en la lira de madera "Fehling".Información de combate[]
Talentos[]
- Puntería divina Ataque normal
Ataque Normal:Realiza hasta 6 disparos consecutivos con arco.
Ataque Cargado:Dispara un Tiro preciso que inflige mayor daño. Al apuntar, se acumularán vientos favorables en la punta de flecha. Una flecha con fuerza del viento totalmente cargada infligirá Daño Anemo.
Ataque descendiente: Dispara una lluvia de flechas desde el aire y desciende rápidamente, causando daño a distancia al impactar en el suelo.
- Sonata celestial Habilidad elemental
¡Oh viento sobre el que vuelan todos los himnos y cantos, lleva a estos caminantes de la tierra hacia los cielos!
Pulsar una vez Invoca un campo de viento en la ubicación del enemigo, infligiendo Daño Anemo de Área y lanzando a los enemigos por el aire.
Mantener pulsado Invoca un campo de viento aún más grande con Venti como epicentro, infligiendo Daño Anemo de Área y lanzando a los enemigos afectados al aire. Después de soltar esta habilidad, Venti cabalga el viento en el aire.
- Gran Oda del Viento Habilidad definitiva
Dispara una flecha hecha de innumerables vientos fusionados, creando un enorme Ojo de la Tormenta que absorbe objetos y enemigos a su paso e inflige Daño Anemo.
Cambio elemental Si el Ojo de la tormenta entra en contacto con Hydro/Pyro/Cryo/Electro, inflige Daño elemental adicional de ese tipo. El cambio elemental solo puede ocurrir una vez por uso.
- Abraza los vientos Pasivo 1
Mantener pulsado la Sonata celestial genera corrientes de viento ascendentes con una duración de 20 s.
- Ojo del huracán Pasivo 2
Después de que termine el efecto de Gran Oda del Viento, Venti restaurará 15 puntos de Energía Elemental. Si ocurre un cambio elemental, también restaurará 15 pts. de Energía Elemental a todos los personajes con los elementos correspondientes.
- Alabanza del viento del tiempo Desconocido
No disponible.
- Jinete del viento Pasivo 3
Disminuye el consumo de Aguante al planear en un 20%.
1 → 10 para un talento
Constelación[]
- Cada activación de constelación necesita un Stella Fortuna.
- Vendaval feroz
Constelación Niv. 1
Dispara 2 flechas adicionales por cada Tiro preciso, infligiendo cada uno 33% del Daño de la flecha original.
- Brisa de reminiscencia
Constelación Niv. 2
Sonata celestial reduce la RES Anemo del enemigo en un 12% durante 10 s. Los enemigos lanzados al aire por Sonata celestial sufren una reducción adicional del 12% de RES Anemo y de RES física.
- Oda a los Mil Vientos
Constelación Niv. 3
Aumenta el nivel de habilidad de Gran Oda del Viento +3. Puede ser aumentado hasta Niv. 15.
- Huracán de la libertad
Constelación Niv. 4
Venti obtiene un 25% de Bono de Daño Anemo durante 10 s tras recoger un Orbe Elemental o una Partícula Elemental.
- Concierto celestial
Constelación Niv. 5
Aumenta el nivel de habilidad de Sonata celestial +3. Puede ser aumentado hasta Niv. 15.
- Tormenta de desafío
Constelación Niv. 6
Gran Oda del Viento reduce la RES Anemo del enemigo en un 20%. Si ocurriera un cambio elemental durante Gran Oda del Viento, la RES Elemental del nuevo atributo se reducirá un 20%.
Ascensión[]
| Ascensión | Nvl. Máx. | Costo | Material Elemental 1 | Material Elemental 2 | Especialidad Local | Material Común |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 20 | 20,000 | Ninguno | |||
| 2 | 40 | 40,000 |
|
|||
| 3 | 50 | 60,000 |
|
|||
| 4 | 60 | 80,000 |
|
|||
| 5 | 70 | 100,000 |
|
|||
| 6 | 80 | 120,000 |
|
|||
| Máx | 90 | Nivel máximo | ||||
Estadísticas[]
| Nivel | Vida | Ataque | Defensa | Recarga de Energía | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Antes de ascender | Después de ascender | Antes de ascender | Después de ascender | Antes de ascender | Después de ascender | Antes de ascender | Después de ascender | |
| 1 | 819 | 20 | 52 | — | ||||
| 20 | 2106 | 2809 | 52 | 70 | 52 | 70 | — | — |
| 40 | 4162 | 4662 | 103 | 116 | 103 | 116 | — | 8% |
| 50 | 5339 | 6005 | 133 | 150 | 133 | 150 | 8% | 16% |
| 60 | 6682 | 7182 | 166 | 179 | 166 | 179 | 16% | 16% |
| 70 | 7858 | 8357 | 196 | 208 | 196 | 208 | 16% | 24% |
| 80 | 9035 | 9534 | 225 | 238 | 225 | 238 | 24% | 32% |
| 90 | 10211 | 255 | 648 | 32% | ||||
Gachapón[]
La siguiente lista muestra los 7 banners en los que «Venti» ha aparecido como personaje promocional, en orden del más reciente al más antiguo:
Vestuarios[]
| Nombre | Personaje | Desafio |
|---|---|---|
| El Bardo Itinerante |
Galería[]
Arte de cumpleaños[]
Hecho por 无硫火花
Hecho por Erian
Hecho por U助
Hecho por DSマイル
Hecho por DSマイル
Menciones de personajes[]
Historias de personajes[]
Viajero: Historia del personaje 2
Aprendiste que este mundo tiene siete deidades, conocidas como Los Siete Arcontes, que gobiernan a las Siete Naciones.
Tu primera parada fue la Capital de la Libertad, el vino y la música bucólica: Mondstadt, una ciudad construida por el Arconte Anemo.
Al entrar a Mondstadt como un forastero, fuiste, como en otras tierras, intimidado/a por amenazas tanto humanas como no humanas.
La amenaza no humana estaba conformada por la organización conocida como la Orden del Abismo.
La amenaza humana, por otro lado, provenía de la ambición de la Emperatriz del Hielo, la diosa de Snezhnaya.
La Orden del Abismo corrompió a un aliado del Arconte Anemo, el Dragón del Este y de los Cuatro Vientos de Mondstadt.
Los emisarios de Snezhnaya, por su parte, aprovecharon la oposición del Abismo como una excusa para presionar a Mondstadt.
Xiao: Historia del personaje 5
En ese preciso instante, el dolor que sentía se desvaneció súbitamente, no porque Xiao hubiera reprimido sus malos pensamientos, sino por el sonido de una flauta.
La dulce melodía navegó por ríos cristalinos y escaló cordilleras montañosas hasta llegar a él arrastrada por el viento.
La música de la flauta se volvió cada vez más nítida con los primeros rayos del alba y el lejano despertar de los pájaros.
La flauta protegió a Xiao, aplacó sus agitaciones y le concedió un efímero momento de paz.
Pero ¿quién tocaba esa flauta? Aunque sentía curiosidad, Xiao no quería averiguarlo. No obstante, en su corazón, creía saber la respuesta a esa pregunta.
La única persona capaz de ayudarlo debía de ser uno de Los Siete, aquel que gobernase sobre los mortales. Así pues, esa persona debía ser...
Dahlia: Detalles del personaje
Es el Diácono de la Iglesia de Favonius, el cantor principal del coro y un hombre agraciado por el Arconte Anemo. De hecho, dicen que es capaz de escuchar los designios divinos y, cuando la gente tiene un problema y necesita que su Arconte la guíe, Dahlia dirige la oración matutina y aprovecha para preguntar a Barbatos en nombre de la gente. Muy a menudo, sus preguntas reciben respuestas.
La gente empezó a especular sobre por qué parecía ser el favorito del Arconte Anemo. Algunos decían que porque es una persona de carácter noble que siempre ayuda a quienes lo necesitan; otros decían que porque su canto es tan embriagador como el vino de diente de león; y otros conjeturaban que sabe utilizar técnicas adivinatorias para predecir el futuro.
Si alguien le preguntara directamente, seguramente Dahlia parpadearía, sonreiría pícaramente y diría: “Tal vez sea porque me gusta enterarme de los asuntos de los demás, y justo da la casualidad de que puedo ayudarles con sus problemas en nombre de nuestro Señor Barbatos”.
Dahlia: Historia del personaje 1
Así pues, en una ocasión en la que se levantó el viento, arrancó un diente de león, se lo puso en la mano y rezó para que Barbatos le trajera algún acontecimiento interesante.
Dahlia: Historia del personaje 2
Un erudito tenía dudas sobre la historia de la antigua Mondstadt, así que Dahlia citó varias fuentes de autoridad y le aconsejó que, para conocer la historia de verdad, probablemente debería preguntar directamente a Barbatos.
Dahlia: Historia del personaje 3
La mayoría de los amigos de Dahlia pueden beber mucho alcohol, pero entre ellos, nadie supera a Venti.
Cuando ambos se conocieron, Venti estaba bebiendo alegremente en una taberna, con un montón de botellas de vino desparramadas sobre la mesa.
Al ver que era un bardo, Dahlia pensó que se trataba de uno de esos artistas fracasados que ahoga las penas en alcohol, así que se quedó con él a beber una copa tras otra.
Con sus técnicas de cotilla, Dahlia le preguntó sutilmente al bardo por sus problemas. ¿No encontraba inspiración para nuevos poemas? ¿Al público no le gustaba su arte? ¿Habían disminuido los ingresos de sus actuaciones?
Entonces, el bardo se terminó de beber la decimoctava copa de sidra de manzana y exclamó con emoción:
“La cosecha de este año ha sido tan buena que el alcohol sabe mejor que nunca”. El bardo no podía parar de beber y se gastaba cada moneda que ganaba en otra copa más.
Simplemente, le encantaba el buen vino.
Dahlia pagó lo que quedaba de la cuenta y las copas fueron llegando una detrás de otra hasta que ambos quedaron completamente satisfechos. Y así fue como se hicieron amigos.
Una vez, Dahlia invitó a Venti a beber en la muralla de la ciudad para contarle lo que había estado haciendo en los últimos días.
Venti le preguntó por qué había huido del trabajo en la Iglesia. La gente acude a ella cuando tiene un problema, así que ¿no era eso precisamente lo que quería Dahlia?
Entonces, este recordó cuando, de pequeño, su madre lo llevaba a las oraciones matutinas. A Dahlia le resultaba aburridísimo, así que siempre intentaba escaparse e incluso dejaba unos “dibujos” en los reposabrazos de los bancos de la Catedral. Si alguna vez trabajaba en la Iglesia, tendría que ir obligatoriamente a esas tediosas ceremonias.
Por no hablar de esos libros sagrados, gruesos y pesados como ladrillos, que solo le causaban dolor de cabeza al leerlos.
Venti sonrió y, tanteando a Dahlia, le preguntó que qué pasaría si hubiera una forma de hacer más interesantes esas ceremonias. Por ejemplo, podría echar una mano al Arconte Anemo transmitiendo ciertos mensajes secretos.
Evidentemente, el Diácono jamás dejaría pasar tal oportunidad.
Así pues, esa misma noche, Dahlia obtuvo un secreto más que guardar, y Barbatos ganó un heraldo de confianza que transmitiría su palabra.
Dahlia: Historia del personaje 4
Antes de que las hermanas pudieran lamentar su partida, Dahlia apareció de nuevo en la Iglesia. Esta vez, decía traer consigo la palabra divina de Barbatos y necesitaba que la Iglesia se la transmitiera a los ciudadanos.
Las monjas se sobresaltaron. Había muchos casos de personas que utilizaban el pretexto de los designios divinos para estafar a la gente, pero también era cierto que las víctimas eran en su mayoría personas sin la capacidad de discernir la verdad de la mentira. ¿Quién osaría predicar una mentira como esa directamente con los miembros de la Iglesia?
Además, Dahlia tenía la reputación de ser un buen samaritano. Toda esta situación acabó dividiendo la opinión de las monjas.
Las que se oponían decían que, si esa palabra divina era incorrecta, afectaría a la imagen de la Iglesia; y las que estaban a favor consideraban que la palabra divina solo era una especie de aviso, así que aunque no fuera del todo exacta, no afectaría demasiado a los ciudadanos. Ahora bien, si se les escapaba alguna información de utilidad, sí que tendrían pérdidas importantes.
Tras ponderar los pros y los contras, las que estaban a favor fueron el grupo más numeroso.
Entonces, Victoria tomó nota de las palabras de Dahlia y se las comunicó a los ciudadanos durante la oración matutina. Varios días después, todas las predicciones fueron cumpliéndose una a una: tras la jornada en la que se sugirió sembrar, estuvo lloviendo durante varios días seguidos; el día en el que se recomendó no navegar por mar, se levantó una fuerte tormenta; y el día en el que se aconsejó cazar, los cazadores obtuvieron el doble de lo que normalmente conseguían.
Así pues, los rumores sobre el “joven agraciado por el Arconte Anemo” se extendieron por dentro y fuera de la Iglesia y se convirtieron en la noticia más hablada de la ciudad.
Al mismo tiempo, Dahlia aceptó oficialmente la invitación de la Iglesia y asumió el cargo de Diácono.
La primera vez que ofició la oración matutina, la Catedral se llenó de gente que se había enterado de la noticia. Todo el mundo le contó sus preocupaciones con la esperanza de obtener una respuesta divina.
Ni siquiera las monjas más ancianas habían visto nunca la Catedral tan a rebosar como ese día. Hasta ese momento, la única manera de atraer a semejante multitud habría sido dejar que Bárbara cantara allí.
“Fieles devotos, no sean impacientes y pregunten uno por uno.
El tiempo de la oración matutina es limitado, así que responderé primero a las preguntas más importantes”.
Dahlia respondió ordenadamente a las preguntas de la multitud y anunció la fecha de la próxima oración matutina que oficiaría.
Gracias a Barbatos, dicha liturgia dejó de ser tan aburrida como lo había sido hasta ahora, y la gente tuvo una razón más para acudir a la Catedral.
Dahlia: Historia del personaje 5
O también los amigos que tenía en Mondstadt, así como todas esas almas perdidas que necesitaban que Barbatos las guiase.
Dahlia: Cancionero del coro
Un cancionero de Dahlia que contiene en su mayoría antiguas canciones de alabanzas al Arconte Anemo. En la última página hay una partitura escrita a mano.
Dicha partitura es un himno no oficial que nunca se ha cantado en el coro.
Proviene de un día en el que Dahlia se reunió con sus amigos para beber y charlar hasta que, sin darse cuenta, ya era de madrugada.
Algunas personas bromearon con que Dahlia ya era Diácono, ¿de verdad podía pasarse la noche entera bebiendo?
Él soltó una carcajada y dijo: “Si podemos elaborar un vino tan delicioso es porque el Arconte Anemo bendijo nuestra tierra. Así pues, ¿acaso disfrutar del vino no es el mayor respeto que podemos mostrar hacia Barbatos?”.
Entonces, todos los allí presentes alzaron sus copas y brindaron por Barbatos. Venti, que justo estaba tocando una canción, se sintió inspirado e improvisó una balada a la que tituló «Oda al vino».
Tras terminar la canción, escribió la partitura en un papel y se la dio al líder del coro.
Evidentemente, Dahlia aceptó el regalo con gusto. Los himnos que solían cantar eran de épocas muy antiguas y estilos muy similares, por lo que ya era hora de componer algunas canciones nuevas. Tras aquella reunión con sus amigos, decidió añadir aquella balada al repertorio del coro.
Desafortunadamente, su idea no pudo salir adelante debido a la fuerte oposición de muchas monjas. La propia hermana Victoria dijo que, a menos que el mismísimo Barbatos se presentara ante ella para decírselo, jamás permitiría que cantaran esa canción.
Dahlia tampoco insistió mucho más, sino que simplemente dejó el tema con indiferencia.
Hasta que un año, durante el Festival de la Vendimia, cantó esa canción en una taberna mientras Venti interpretaba la música de acompañamiento. La celebración prosiguió así durante varios días seguidos.
Así, la balada se volvió tan popular que, por un tiempo, esa fue la única melodía que se escuchaba en el viento.
“Barbatos es el Dios de la Libertad, por lo que no existen restricciones en cuanto a lo que pueda decir”.
Dahlia se aclaró la garganta. Su expresión permanecía imperturbable, e incluso se permitió mostrar un ápice de vivacidad:
“Nadie puede frenar al viento, a no ser que sea él mismo quien decida parar. En el presente, el viento ha unido a todas las personas, y solo los obstinados siguen aferrándose a lo que se dice en los libros”.
Aquello no fue más que un altercado sin ninguna importancia. Como el entrometido no pudo hacer quedar en ridículo a Dahlia, el que se marchó avergonzado fue él bajo la mirada de la gente.
Al volver a casa, el Diácono agarró del estante superior de su librería aquel libro sagrado, grueso y pesado como un ladrillo. Con un ligero soplido, el polvo que recubría la cubierta revoloteó a la luz de los rayos de sol que se colaban por la ventana. Entonces, abrió la densa obra y comenzó a leer en voz baja, palabra por palabra y frase por frase, hasta sabérselo de memoria.
Nadie le había dicho que lo hiciera y, ciertamente, a Dahlia siempre le había dado igual lo que dijeran los demás.
Le creyeran o no, la realidad es que era el heraldo de Barbatos y, como buen conocedor de dicho Arconte, sabía perfectamente que no era uno de esos dioses serios que van dejando por ahí proverbios y doctrinas. Lo único que contenía el supuesto “libro sagrado” eran registros de hechos históricos escritos por la gente de Mondstadt, himnos de alabanza a Barbatos, palabras de aprecio a la abundancia y la prosperidad y anhelos de libertad; es decir, en realidad, no tenía una conexión tan directa con el propio Barbatos.
Sin embargo, Dahlia también sabía que ya no era ese ciudadano corriente y amable de Mondstadt que solía ser. Había elegido convertirse en Diácono de la Iglesia de Favonius, por lo que, con cada gesto y palabra que dijera en público, estaba representando no solo a dicha Iglesia, sino también a Barbatos. Aún podía seguir dando sus ingeniosas respuestas de siempre, pero también debía tener en cuenta las necesidades reales de la Iglesia y de la gente.
Varios días después, cuando Dahlia volvió a oficiar la oración matutina, todo el mundo notó que había algo en él diferente a lo habitual. No solo tenía un aura más solemne y sagrada, sino que, a la hora de hablar, escogía palabras más elegantes. Su hermosa voz circulaba como un poema por su garganta, y en sus relucientes ojos parecía reflejarse la suave luz que entraba a través de la bóveda de la Catedral.
Tras la oración matutina, ni siquiera la hermana Victoria puedo evitar preguntarle si había tenido una revelación de Barbatos.
Zhongli: Historia del personaje 5
Todavía recuerda cuando por fin terminó la Guerra de los Arcontes y los últimos siete dioses que quedaron en pie tomaron sus respectivos tronos como Arcontes, poniendo fin a dicha guerra. Aunque no están de acuerdo en ciertos asuntos y residen a miles de kilómetros de distancia, todos tuvieron la tarea de guiar a los humanos.
A medida que pasó el tiempo, muchos de los siete arcontes cayeron y otros ascendieron. Pero de los siete arcontes originales, solo quedan dos: Rex Lapis y el libre y despreocupado Arconte Anemo, el segundo más antiguo de Los Siete, también conocido como Barbatos.
Hace dos mil años, cuando Barbatos llegó por primera vez a las puertas de Liyue para visitar a Rex Lapis, este estaba dispuesto a proporcionar cualquier ayuda necesaria a su compañero dios de otro reino.
Así pues, el Arconte Geo ya había hecho los preparativos para recibirlo incluso antes de que Barbatos cayera del cielo. Agotado por ello, solo esperaba a que dijera algo.
Sin embargo, lo que hizo Barbatos fue entregarle una botella de vino.
"Este es un vino de Mondstadt. ¿Por qué no lo pruebas? Te lo regalo".
Para Rex Lapis, era absurdo que un dios abandonara sus deberes solo para entregar una botella de vino.
Sin embargo, esta no fue la única vez que Barbatos visitó Liyue... Y siempre que lo hacía, tenía innumerables preguntas. Tenía tanta curiosidad como vino bebía.
En aquella época, Los Siete todavía se reunían de vez en cuando en Liyue. De hecho, Rex Lapis aún recuerda el sabor del vino que bebían en aquellas reuniones.
Sin embargo, el mundo siguió cambiando.
Varios de los siete arcontes cedieron su puesto y otros les sucedieron. Por otra parte, cinco de los siete dioses presentes en aquellas reuniones fallecieron.
El antiguo deber de guiar a los humanos comenzó a ser ignorado por los nuevos sucesores.
Sin embargo, tres mil años de viento y nieve fueron suficientes para corroer incluso a la piedra más dura.
Incluso Barbatos dejó de visitar a Rex Lapis con el paso del tiempo.
Diálogos de personajes[]
| Personaje | Diálogos |
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Bárbara |
Sobre Venti... : ¡La voz de Venti es asombrosa! Pero no se me da bien cantar lo que él canta. Traté de aprender alguna canción, pero... la melodía es tan complicada. |
Dahlia |
Hola...: Encantado de conocerte. Soy Dahlia, el Diácono de la Iglesia de Favonius y heraldo del Arconte Anemo Barbatos. Como puedes ver, estoy aburridísimo porque no tengo nada que hacer. ¿Quieres hablarme de algún problema que hayas tenido últimamente? Es muy probable que me ría, pero aún más probable que te ayude a solucionarlo.
Buenos días...: Buenos días. Acabo de terminar mi oración matutina. Tuve la suerte de que el Arconte Anemo volvió a responder a mis preguntas. No te preocupes, también he rezado por ti. Buenas tardes...: Buenas tardes. ¿Te apetece ir un rato a la taberna? A estas horas seguro que no hay nadie borracho, pero justamente por eso, es mucho más probable que nos encontremos con personas interesantes. Buenas noches... (II): El viento de la noche trae consigo el consejo de nuestro Señor Barbatos: es hora de descansar. Cuando llueve...: Donde sopla el viento, cae la lluvia. Créeme, es la palabra de Barbatos. Cuando truena...: He oído que esta es la forma en que cierta Arconte comunica su palabra divina. No estoy diciendo que nuestro Arconte sea mejor que los demás, pero... Barbatos tiene mucho más tacto. Sobre Dahlia - Responsabilidades: Mi principal responsabilidad como Diácono es ayudar a la Iglesia de Favonius a llevar a cabo las liturgias, aunque debido a mis propios talentos, también soy quien escucha los designios divinos y transmite la palabra del Arconte Anemo. En cierto modo, podría decirse que soy su representante dentro de la Iglesia. Y tal vez no lo creas, pero también soy el cantor principal del coro de la Iglesia. Sobre Dahlia - Favoritismo divino: Cuando la gente de Mondstadt se enfrenta a un gran problema, siempre le piden consejo al Arconte Anemo. Y cuando eso ocurre, la hermana Victoria me pide que dirija la oración matutina, ya que sabe que Barbatos siempre responde a mis preguntas. Jaja, supongo que les caigo bien a los dioses. Sobre nosotros - Identidad: ¿No te parece que tú, como Caballero Honorario de Favonius, y yo, como Diácono de la Iglesia, tenemos responsabilidades muy similares? Parece que tenemos unos puestos muy relajados, pero en realidad, solemos lidiar con problemas muy complejos que tenemos que disipar en nombre del Arconte Anemo. Ah... ¡Una labor tan noble como esa merece un brindis con sidra de manzana! Sobre la Visión...: Siempre pensé que recibiría una Visión Anemo, pero fíjate lo que me deparó el destino... Tal vez Barbatos no me considere un alma perdida que necesita su atención. Sobre Kaeya... : Kaeya es mi mejor compañero de copas. A veces, tengo que ayudar a Venti a negociar una oferta mensual de barra libre en la taberna, y no podría hacerlo sin las habilidades de regateo de Kaeya. El problema es que él lo sabe y se aprovecha de ello para que lo invite a unas copas. En fin... Ese es el precio que debo pagar por ser el heraldo de Barbatos, aquel en quien todo el mundo confía... Hablando de eso, brindemos por el Arconte Anemo. ¡Salud! Sobre Venti... : Oh, mi querido amigo Venti... Cuando necesito saber la voluntad del Arconte Anemo, él está ahí para orientarme. Y cuando él necesita algo, pero no puede encargarse de ello personalmente, yo lo hago en su lugar. Diría que... tenemos una relación laboral muy buena. Un dato curioso...: Dicen que, después de morir, los hijos e hijas del Arconte Anemo nos convertimos en dientes de león. Enraizados en la tierra, nuestros espíritus inquietos anhelan la libertad, por lo que, cuando sopla una brisa, saltamos muy alto para llegar hasta el cielo. Los que no llegan lejos en su viaje esperan convertirse en un intenso vino de diente de león y, con su embriaguez, traen grandes cambios a las vidas aburridas de las personas... Oh, por la gracia del Arconte Anemo, ¡ojalá algún día yo también me convierta en un diente de león! Más sobre Dhalia (III): ¿Tienes curiosidad por saber cómo me convertí en el favorito del Arconte Anemo? En realidad, no es tan difícil. Solo tienes que conocer las tabernas de Mondstadt e invitar a cierta persona a beber de vez en cuando. Jaja, ¿sorprendido? Al igual que tú, yo también conozco el secreto del Arconte Anemo, pero nunca se lo he contado a nadie. El mismo Barbatos me convenció de que mantener el secreto sería más divertido. Más sobre Dhalia (IV): Me gusta ser Diácono, pero tengo que admitir que también tiene una desventaja: cómo transmitir a la gente la palabra de Barbatos. El Arconte Anemo da consejos muy sencillos y directos a los ciudadanos de Mondstadt que tienen algún problema, así que, para que se sientan más satisfechos con la respuesta y actúen rápidamente, tengo que hacer que esos consejos parezcan más “sagrados”. Por ejemplo, “El viento que retorna traerá consigo el rocío del cielo. Oh, hijo del Arconte Anemo, ¿acaso no has sembrado ya tus semillas? Entonces sé paciente, pues de la tierra que has labrado brotarán bendiciones”, en realidad, significa: “¡Ponte a sembrar ya, que pronto va a llover!”. Sin embargo, la primera frase suena mucho más sagrada que la segunda, ¿verdad? Por eso, cada vez que pregunto a Barbatos, tengo que devanarme los sesos para ver cómo reformular sus palabras. Aficiones de Dhalia ...: Me gusta que Barbatos me ponga en situaciones emocionantes en las que conozca a gente nueva. Me da igual que sea un drama que acabe teniendo que solucionar. Al recibir un regalo (I): Gracias por el regalo, ¡que el Arconte Anemo te bendiga! La verdad es que, con esta comida, maridaría muy bien un vino de diente de león... Vamos, yo invito, ¿quieres una copa? Al recibir un regalo (III): Lo siento, hace tiempo recibí la palabra divina del Arconte Anemo... Como Diácono de la Iglesia de Favonius, tengo prohibido consumir este tipo de comida. Cumpleaños...: Que la fértil tierra me conceda abundantes cereales con los que elaborar un delicioso vino para este distinguido invitado. Que el viento que retorna me traiga pétalos frescos para celebrar este feliz encuentro. Que nuestro Señor bendiga el día del nacimiento de mi querido amigo, y que lo proteja... Bueno, ¿quieres soplar las velas? El sentimiento de Ascensión - Introducción: Mi fe ha sido recompensada, pero seguiré rezando, pues nuestro dios sigue observándonos. El sentimiento de Ascensión - Nudo: Da un paso adelante y sigue caminando por el camino que debes recorrer. Una campana repiquetea afuera, en la salvaje naturaleza. Es la palabra de nuestro Señor instándote a ponerte en marcha. El sentimiento de Ascensión - Desenlace: Oh, Señor, escucha nuestras plegarias. Que el viento nos guíe... |
Diona |
Sobre Venti... : ¿Venti? No sé muy bien quién es... ¿Es un bardo? Ah, debe ser ese tipo que canta para entretener a los borrachos. Entonces no, no me agrada en absoluto. |
Eula |
Sobre Venti... : Oí a ese bardo cantar unas canciones sobre los Lawrence... Eran unas historias alegres y divertidas con las que se burlaba de mi familia de una manera que nunca había escuchado. Ni siquiera yo pude evitar echarme a reír... Y, por esa razón, ¡me las pagará! |
Mavuika |
Sobre Los Siete... Para ser sincera, es probable que tú los conozcas mejor que yo. Sin embargo, sus naciones siguen sobreviviendo y prosperando hasta el día de hoy, y eso sería imposible sin un liderazgo fuerte. Una vez que este capítulo de la historia de Natlan llegue a su fin, planeo fortalecer nuestra relación con otras naciones para que Natlan pueda seguir creciendo. |
Mika |
Sobre Venti... : Me encanta ese bardo y lo buen músico que es. Sus baladas siempre hacen que me sienta en casa. Si tuviera que elegir la canción que mejor representa a Mondstadt, seguramente sería una suya. Es una pena que yo nunca tenga mucho tiempo para estar en la ciudad... Si no, todos los días le regalaría algo. |
Mona |
Sobre Venti... : ¿Venti? ¿El bardo que no hace nada en todo el día? ¿Qué tiene de interesante una persona así? Bueno, supongo que puedo echar un vistazo a su...
¿Eh? ¿Qué es esto? ¡No veo nada! ¡¿Cómo puede hacer este viento de repente?! ¡No puedo abrir los ojos! ¡Ah, mi sombrero! ¡Mi ropa! ¡Socorro, el viento va a arruinar mi ropa! ¡Para, por favor! ¡No volveré a hacerlo, lo juro! |
Nahida |
Sobre Los Siete - Presentación: Parece ser que hace mucho, mucho tiempo, los siete Arcontes mantenían el contacto entre sí, pero mi caso es un poquito particular, así que no recuerdo nada de aquella época. Ahora que todo marcha bien en Sumeru, tal vez debería ponerme en contacto con ellos otra vez. Tú los conoces, ¿verdad? ¿Podrías presentármelos?
Sobre Los Siete - Juegos: Dicen que jugar a algo juntos es la mejor forma de conocerse. Supongo que también servirá para los dioses. Si nos reunimos, ¡les diré de jugar a la rayuela! Aunque pensándolo bien, tal vez no sea buena idea. Si yo dibujo los cuadraditos, parecerá que los he hecho más pequeños a propósito para ganar. Eso no sería justo para los demás. |
Neuvillette |
Sobre el Arconte Anemo... : Ni siquiera la destrucción del mundo detendría mi promesa de juzgar a Los Siete usurpadores. Aunque el Dios de la Brisa y la Esperanza haya obtenido la autoridad sobre el elemento Anemo, también debe esperar a ser juzgado. ¿Dices que la mayor parte del tiempo simplemente está borracho y que no supone ningún peligro? Bueno, eso ya lo veremos. |
Razor |
Sobre Venti... : No entiendo poemas, pero a lupical le gusta. |
Rosaria |
Sobre Venti... : Ese bardo tiene algo muy especial... Aún no estoy segura de qué es, pero es muy distinto al resto de los ciudadanos. |
Shogun Raiden |
Sobre Venti... : Ese es el nombre que adoptó el Arconte Anemo de hoy en día, ¿cierto? Sinceramente, desde el momento en que lo conocí, de alguna manera intuí que no nos íbamos a llevar bien. Además, vaya que bebe mucho. |
Skirk |
Más sobre Skirk (III): En uno de mis viajes a Mondstadt, conocí a un bardo que me enseñó a tocar una canción e incluso me invitó a una taberna a beber con él. Mi cuerpo se acostumbro rápidamente a la sensación de mareo, y podía beber incluso durante varios días. Aquel bardo acabó emborrachándose y cayéndose al suelo, por lo que tuve que pagar yo la cuenta. |
Viajero |
Sobre los molinos de viento... : Paimon: Mondstadt tiene muchos molinos de viento, ¿no crees?
Viajero/a: Bueno, la ciudad está construida sobre el agua, así que probablemente los necesite para llevarla hacia arriba. Paimon: ¡Correcto! Los vientos soplan todo el año en Mondstadt, por lo que el suministro de agua es muy estable. Paimon: Además, los molinos de viento son lo que llaman “viento visible”, y los carrillones de viento son el “viento audible”. Paimon: Paimon cree que podrían considerarse como las mascotas y las oraciones de protección para el Arconte Anemo. Viajero/a: Ya veo... Como tú, que también eres una mascota, ¿cierto, Paimon? Paimon: ¡No tiene nada que ver una cosa con la otra! Los molinos de viento están hechos de madera y no son comida de emergencia. Si te intentas comer uno, ¡solo te arruinará los dientes! Viajero/a: Ah... Viajero/a: No tengo más que añadir...
Sobre el esfuerzo y la recompensa... : Paimon: Paimon se ha dado cuenta de que, aunque trabajes muy duro en Mondstadt, no necesariamente tendrás una recompensa. Viajero/a: ¿Por qué lo piensas? Paimon: Mira a Huffman, de los Caballeros de Favonius. Trabaja y es más responsable que nadie... Paimon: Y, sin embargo, Kaeya, que siempre está ocioso, es su superior. Viajero/a: Pero Jean, que siempre se esfuerza tanto, es la Gran Maestra Intendente. Paimon: Bueno, si quieres hablar de estatus... Paimon: Mira a Venti: es la persona más vaga de Mondstadt y, aun así, ¡es su dios!
Sobre la dirección del viento... : Viajero/a: Todo el mundo dice que Mondstadt es el Reino del Viento... Viajero/a: ... Pero aún no sé en que dirección sopla el viento en esta estación. Paimon: Podríamos preguntarle a Venti. Viajero/a: Seguramente evitará la preguntando diciendo “jeje” o algo parecido... Paimon: Tienes razón. El Arconte Anemo es un simple bardo de pacotilla. ¿Qué va a saber él del viento?
Sobre el Dios de la Libertad... : Viajero/a: En el camino de vuelta a Mondstadt después de rescatar a Dvalin... Viajero/a: Esa fue la primera vez que realmente vimos a uno de Los Siete Arcontes. Así que así es esa clase de dios... Paimon: ¿Eh? ¿No conocemos a Venti desde hace tiempo? Viajero/a: Me refiero a su... aspecto como Barbatos, el Arconte Anemo. Viajero/a: Estaba escondiendo su verdadera identidad tras la fachada de un bardo. Viajero/a: “La libertad, si te la ordena un Arconte, no es libertad en absoluto”. Viajero/a: Aún sigo reflexionando sobre la respuesta a la pregunta que le hizo a Dvalin...
Sobre la geografía de Mondstadt... : Paimon: Mondstadt está llena de llanuras y colinas. Paimon: La gente dice que, cuando Barbatos creó esta tierra, aplanó los acantilados y los valles con una tormenta... Viajero/a: Aun así, parece que se le olvidaron algunos lugares. Paimon: ¿Como el Acantilado Estrellado? Viajero/a: Sí, eso es. Viajero/a: Parece una boquilla que no se aplanó en la etapa del modelaje de Mondstadt. Paimon: ¿Qué es una boquilla?
Sobre la Isla Yashiori... : Viajero/a: Siempre está lloviendo en la Isla Yashiori. He oído que es por una energía maligna que hay en el ambiente. Paimon: ¿“Energía maligna”? ¿Qué es esa energía? Suena aterrador. Viajero/a: La causan los restos de un dios maligno que está en alguna parte de la isla. Como su poder no se ha desvanecido por completo, la energía remanente provoca todo tipo de infortunios. A eso me refería con “energía maligna”. Paimon: Oh, entiendo. Pero a Paimon no le parece que la lluvia sea algo malo. Paimon: Tal vez ese dios ha estado llorando todo este tiempo porque alguien lo trató mal. Viajero/a: ¿Llorar? No creo que los dioses puedan llorar. Quiero decir, nunca he visto a Venti o a Zhongli llorando. Paimon: ¡Puede haber excepciones! Por ejemplo, si me pellizcas, verás a una diosa llorando. Viajero/a: ¿Eh? ¿Eres una diosa? Paimon: ¡Pues claro que sí! Viajero/a: Oh, déjame adivinar... ¿Eres la diosa de las preguntas obvias? ¿La diosa de los Slimes? ¿O la diosa que fue pescada en el agua? Paimon: ¡Paimon no es ninguna de esas cosas! ¡Hum! Paimon: Como tu guardaespaldas, Viajero/a, ¡Paimon es la diosa de la protección! |
Xiao |
Sobre Venti... : ¿Venti? Así que así es como se hace llamar... Su música es... bueno, olvídalo. |
Zhongli |
Sobre Venti... : ¡Hummm! ¡Apesta a vino! Espera, ¿el bardo acaba de estar aquí? Sí, ese bardo borracho y vulgar. Hummm... No estás hablando con mucha claridad. Ya sé. Te engañó para que bebieras, ¿cierto? Espera un momento. Voy a hacer un té muy bueno para quitar la resaca. Estará listo en seis horas. |
Historial de cambios[]
- Versión 5.3
- Se añadió el diálogo "Sobre Haborym...".
- Versión 4.2
- Se añadió el diálogo "Sobre Furina...".
- Versión 3.2
- Se añadió el diálogo "Sobre Buer...".
- Versión 2.1
- Se añadió el diálogo "Sobre Baal...".
- Versión 1.5
- Se añadió el diálogo "Sobre Eula...".
- Versión 1.0
- Venti se añadió al juego.
Curiosidades[]
- Venti es uno de los pocos personajes jugables actualmente que reconoce (o incluso parece consciente) que el Viajero es de otro mundo, presumiblemente debido a su condición de Arconte.
- Venti adoptó la forma del Bardo sin nombre después de obtener sus poderes de Arconte, haciéndola su apariencia principal en memoria de su amigo muerto.
- Mientras usa su habilidad elemental y definitiva, los extremos de sus trenzas se iluminan un poco.
- Venti tiene un parecido físico sorprendente con Wendy, la Herrscher of Wind en Honkai Impact 3rd, otro de los juegos de miHoYo.
- Venti aparece mencionado en las siguientes decoraciones:
Etimología[]
- Su nombre se basa en la palabra latina Ventī, que significa "Vientos".
- Venti viene del equivalente a los Anemoi (Dioses del viento griego) en la mitología romana.
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